En una circular sobre el «Tratamiento desde el sistema de Justicia Juvenil de los malos tratos de los menores contra sus ascendientes» se informa de un fuerte aumento de agresiones de jóvenes a sus padres, sobretodo en la figura de las madres.
La circular refleja que el perfil del adolescente es el de aquellos «cuyos padres sienten la imposibilidad absoluta de enfrentarse a las situaciones que se han generado y que pasan de comportamientos desobedientes a comportamientos claramente agresivos y violentos hacia sus padres y entornos más inmediato».
A pesar de que la Fiscalía entiende que las medidas a adoptar son educativa-socializadoras, y no de privación de libertad de los menores, sin embargo entiende que es necesaria una celeridad en las instrucciones de ese tipo de causas, y, a la vez, se recomienda la adopción inmediata de medidas cautelares.
La Fiscalía opta por medidas como “la convivencia con grupo familiar o educativo –por un plazo no inferior a los diez o doce meses–, libertad vigilada o alejamiento”.






